viernes, 26 de junio de 2026

El movimiento es vida: ¿Por qué somos mucho más que nuestra columna?

 A menudo pensamos que el sedentarismo es solo un problema de "espalda rígida" o músculos tensos. Como profesional de la salud, mi propósito —mi Ikigai— es transmitir este conocimiento: no somos partes aisladas, somos un todo. Si descuidás tu movimiento, no solo te duele el cuerpo, te apagás por dentro.

​1. La trampa del sedentarismo: Más que un dolor de espalda

Es un error común creer que el sedentarismo es inofensivo si compensamos con un poco de ejercicio a veces. La realidad es mucho más cruda. Cuando vivís en modo estático, tus sistemas internos entran en un estado de letargo.

​Tu sistema digestivo: El intestino necesita el impulso del movimiento para funcionar. Si estás sentado todo el día, tu tránsito intestinal se vuelve lento, generando hinchazón y pesadez. A veces, la solución no está en lo que comés, sino en reactivar tu motor interno.

​Tus venas y la regla de oro: En osteopatía, decimos que "la regla de la arteria es absoluta". La sangre es el combustible que nutre cada célula. Si no te movés, la circulación se estanca, tus piernas se cargan y tus tejidos pierden la capacidad de regenerarse. Las várices y la pesadez son solo señales de que tu "segundo corazón" (tus pantorrillas) está pidiendo auxilio.

​Tu sistema respiratorio: La postura encorvada comprime tu caja torácica. Menos espacio para los pulmones significa menos oxígeno para tu cerebro. Respirar a medias te quita la energía vital que necesitás para enfrentar el día.

​2. La mirada osteopática: Desbloqueando tu potencial

La osteopatía no busca darte una "receta mágica" para el dolor; busca entender por qué tu estructura perdió su función. Cuando trabajamos sobre tu columna y tus articulaciones, no solo estamos "acomodando" huesos; estamos liberando los canales por donde pasa la vida. Sin embargo, ninguna terapia puede reemplazar tu compromiso diario.

​3. El impacto psicológico: El estancamiento emocional

El sedentarismo también se siente en la mente. La falta de movimiento físico crónico se traduce en ansiedad, mente nublada y desmotivación. El movimiento es química pura para tu cerebro; cuando te movés, liberás la energía que necesita tu mente para estar clara y enfocada.

​Mi compromiso con vos

Mi propósito es ayudarte a que no esperes a que el dolor te frene. Te invito a que entiendas tu cuerpo como la unidad perfecta que es. No podés negociar tu brillo, y tu salud es la base de ese brillo.

​Tu llamado a la acción:

Hoy, rompé la inercia. No necesitás una hora de gimnasio; necesitás dejar de ser un espectador de tu propia salud. Empezá por cambiar de postura cada 45 minutos, por hidratarte y por respirar profundo, llevando el aire hasta el diafragma.

​Tu cuerpo es el único vehículo que tenés para toda la vida. ¿Qué pequeño movimiento vas a hacer hoy por vos?

Brindó este Asesoramiento Profesional Angela Gabriele

Osteópata/Masoterapeuta/Terapeuta Holistica

Dermacosmiatra UBA



sábado, 6 de junio de 2026

Porque es importante el cuidado de la piel?



Cuando hablamos del cuidado de la piel, muchas personas piensan inmediatamente en estética. Sin embargo, cuidar la piel es mucho más que una cuestión de belleza: es una cuestión de salud.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y constituye nuestra primera barrera de protección frente al medio ambiente. Está expuesta diariamente a la radiación solar, la contaminación ambiental, los cambios climáticos, el estrés, los microorganismos y múltiples agresiones externas que pueden afectar su equilibrio y funcionamiento.

A lo largo de mis 38 años de formación y experiencia en Cosmetología, Cosmiatría y Dermatocosmiatría, he observado que uno de los errores más frecuentes es creer que el cuidado de la piel es opcional o solamente necesario cuando aparece un problema visible.

Muchas personas invierten tiempo y dinero en su cabello, en su vestimenta o en su estado físico, pero olvidan que lo primero que mostramos al mundo es nuestro rostro. No se trata de perseguir una apariencia irreal ni de pretender tener veinte años para siempre. Se trata de mantener una piel sana, protegida y funcional a cualquier edad.

La limpieza diaria es fundamental, incluso para quienes no utilizan maquillaje. Nuestra piel produce constantemente sebo y transpiración, sobre los cuales se depositan partículas de contaminación, polvo, microorganismos y residuos ambientales. Una correcta higiene ayuda a preservar el equilibrio cutáneo y a prevenir alteraciones futuras.

La hidratación también cumple un papel esencial. Una piel hidratada mantiene mejor su función barrera, presenta mayor elasticidad y tolera mejor las agresiones externas.

Otro pilar fundamental es la fotoprotección. Hoy sabemos que gran parte del envejecimiento prematuro y muchas lesiones cutáneas están relacionadas con la exposición acumulativa a la radiación ultravioleta. La piel tiene memoria. Las quemaduras solares sufridas durante la infancia o juventud pueden manifestar sus consecuencias décadas más tarde.

Por este motivo, el uso diario de protector solar debe considerarse un hábito de salud y no solamente un recurso para los días de playa o vacaciones.

También es importante comprender que cada piel es única. La edad cronológica no siempre coincide con la edad biológica de la piel. Factores como la genética, la alimentación, el tabaquismo, las enfermedades sistémicas, el estrés y los hábitos de vida influyen directamente en su estado y apariencia.

Cuidar la piel es cuidarnos integralmente. Es prevenir, proteger y preservar nuestra calidad de vida.

Mi vocación nació cuando era muy joven, acompañando a mi madre durante sus tratamientos por cáncer de piel. Aquella experiencia despertó en mí la necesidad de comprender qué ocurría en este órgano tan importante y cómo podía contribuir a su cuidado.

Desde entonces, he dedicado mi vida al estudio y a la enseñanza de las ciencias relacionadas con la salud cutánea. Y después de tantos años de experiencia, sigo convencida de que la mejor estrategia es siempre la prevención.

Porque una piel sana no es solamente una cuestión estética.

Es salud, bienestar y calidad de vida.

*Asesoramiento brindado por 
Profesional Angela Gabriele Especialista en Formación & Desarrollo 
Dermatocosmiatra y Auxiliar en Cirugía Plástica UBA.

lunes, 16 de febrero de 2026

La Verdad detrás del Masaje: ¿Magia o Fisiología?

 

El mito del "milagro" instantáneo

​Cuando hablamos de masaje, la mayoría piensa en un placer momentáneo para aliviar el estrés diario. Pero, seamos honestos: ¿qué expectativas tenemos al acostarnos en la camilla? Muchos pretenden una "magia" que les arranque contracturas que vienen acumulando desde el día que salieron del canal de parto. ¡Es imposible! Acumulamos años de tensiones sin darnos cuenta y pretendemos que desaparezcan en 50 minutos.

​El "Infarto" Muscular: Plástico derretido en tus fibras

​Para entender la gravedad de una contractura, hay que hablar con la verdad: un músculo contracturado es similar a un músculo infartado. En el corazón (músculo estriado cardíaco), el infarto deja sectores sin funcionar debido a las toxinas y la falta de riego.

​En el músculo esquelético sucede algo idéntico: pequeños grupos de fibras se "pegotean" como plástico derretido. Pierden su estructura original, mueren y dejan de permitir que la sangre circule libremente entre ellas. Ese nudo que sentís no es solo tensión; es tejido que está perdiendo su vida.

​Sangre tóxica: El combustible del dolor

​La gravedad de ese "pegoteo" depende directamente de qué tan limpia esté tu sangre. A mayor cantidad de desechos tóxicos, mayor cantidad de contracturas. El tabaquismo, el alcohol, el exceso de medicación y los químicos de los alimentos procesados saturan el torrente sanguíneo. Una pastilla no va a disolver ese pegoteo químico y físico.

​La verdadera función del Masoterapeuta

​La única forma de revertir este proceso es mecánica y natural: el masaje. Al activar la circulación de forma profunda, logramos:

​Barrer las toxinas acumuladas.

​Aportar glucosa (la energía vital para la contracción y relajación).

​Oxigenar el tejido para que recupere su elasticidad.

​El masaje no es un lujo; es la herramienta más efectiva para recuperar el equilibrio biológico que nos es propio.

Conclusión: El Retorno al Equilibrio

​Entender el masaje desde esta profundidad nos devuelve la responsabilidad sobre nuestro propio cuerpo. No se trata simplemente de "amasar" piel; se trata de intervenir en una red compleja de nutrición y limpieza celular.

​Recuperar el bienestar no es un evento fortuito ni una solución de farmacia; es un proceso de reeducación del tejido. Cuando elegimos el camino del masaje consciente, estamos eligiendo devolverle al músculo su capacidad de respirar, de alimentarse y de liberarse de sus propias prisiones químicas. En definitiva, es el acto más noble de respeto hacia nuestra propia biología: el retorno al equilibrio natural que nunca debimos perder.

El saber no se hereda: Se conquista

​Hace un tiempo, una alumna se me acercó con una pregunta que me dejó pensando. Me miró y me dijo: “Ángela, ¿vos tenés marido o novio que sea Médico o Kinesiólogo? ¿De dónde sacaste todo ese conocimiento?”.

​Me causó gracia, pero también me dio la pauta de cuánto se subestima a veces nuestra profesión. Mi respuesta fue clara y es la que hoy comparto con ustedes:

​No necesito que nadie me preste el título ni el conocimiento. Todo lo que sé, lo estudié y lo pagué yo. Mi cerebro es mi biblioteca. Cada vez que pongo mis manos sobre una contractura, no solo estoy aplicando fuerza; estoy aplicando años de estudio en Osteopatía Superior y anatomía profunda. El saber no viene de "estar al lado de alguien", viene de quemarse las pestañas estudiando la diferencia entre un tejido sano y uno colapsado.

​Cuando venís a mi gabinete, no venís a que alguien te "toque": venís a que una profesional use su artillería pesada para devolverte el bienestar.

Asesoramiento Brindado por Profesional Angela Gabriele

Dermatocosmiatra y Auxiliar en Cirugia Plástica UBA/Osteópata





domingo, 15 de febrero de 2026

"Más que una mancha; lo que la Piel nos quiere decir sobre el sol."

 

Acompaño esta nota con la imagen de mi madre, porque en su piel, como en la de tantos adultos mayores, se lee la historia de una época donde el sol se tomaba sin conciencia y el protector solar no era parte de nuestra rutina diaria. Hoy, desde mi gabinete, mi misión es ayudar a que las nuevas generaciones escriban una historia diferente.

​El cáncer de piel es una realidad silenciosa, pero nuestra piel siempre nos da señales. Como profesionales de la estética, muchas veces somos nosotros los primeros en detectar un "intruso" antes de que el dermatólogo lo evalúe. No es para tener miedo, sino para tener respeto y observación.

​La regla de oro: El ABCDE de las manchas

​Para cuidar nuestro envoltorio, debemos aprender a mirar. Si notás un lunar o mancha nueva, prestá atención a estos cinco puntos:

​A- de Asimetría: Si la mitad del lunar no es igual a la otra.

​B- de Bordes: Si son irregulares, borrosos o con picos.

​C- de Color: Si presenta varios colores (marrón claro, oscuro, negro o incluso rojizo).

​D- de Diámetro: Si mide más de 6 milímetros (como la goma de borrar de un lápiz).

​E-de Evolución: Este es el más importante. Si cambia, pica, sangra o crece, hay que consultar de inmediato.

​Mi consejo de gabinete

​El mejor tratamiento antiedad y la mejor herramienta de salud es, y será siempre, el protector solar. No es solo para la playa; es para los 365 días del año, incluso los días nublados y mientras estamos frente a las pantallas.

​Cuidar la piel de los efectos del sol es un acto de amor propio. Es proteger nuestra frontera con el mundo y honrar el cuerpo que nos sostiene. Aprendamos del pasado para cuidar nuestro presente.

Asesoramiento Brindado por Profesional Angela Gabriele

Dermatocosmiatra/Auxiliar en Cirugía PlásticaUBA/Osteópata

"La Piel no flota: El secreto detrás de los Tratamientos que no funcionan."

 Muchas veces recibo en mi gabinete consultas por flacidez persistente en el rostro y el cuello. La pregunta siempre es la misma: “Ángela, ¿qué equipo o qué crema me puede sacar esto?”.

​Hoy quiero ser muy clara y profesional con ustedes: la tecnología actual en aparatología y los desarrollos de los laboratorios son maravillosos, pero tienen un límite físico. La piel no es un elemento aislado; es el último eslabón de una cadena estructural.

​El soporte invisible

​A menudo, cuando un tratamiento de última generación no logra los resultados esperados, no es por falla del equipo o del producto. El problema suele estar en lo que no vemos a simple vista: el desgaste estructural.

​Desde mi mirada clínica en el gabinete, he observado que la lozanía del cuello y el óvalo facial dependen de tres pilares que exceden a la dermatología:

​La estructura ósea: La pérdida de masa ósea (natural con los años) hace que los puntos de anclaje de la piel desaparezcan.

​La salud dental: La falta de piezas dentales o el desgaste de la mordida retraen el soporte del tercio inferior del rostro.

​La columna cervical: El desgaste de los discos intervertebrales y la pérdida de altura en las vértebras "acortan" el cuello, provocando que la piel se pliegue por una cuestión de espacio, no de falta de colágeno.

​Una invitación a la honestidad clínica

​Es como intentar pintar una pared que tiene problemas de humedad estructural o cimientos cedidos: por más que usemos la mejor pintura del mundo, el resultado no será óptimo si no reparamos la base.

​Mi compromiso como profesional es la honestidad. Antes de invertir en tecnología, debemos entender que nuestro cuerpo es una unidad. Un cuello joven empieza en una columna sana y una boca cuidada. La aparatología viene a potenciar una base, no a hacer milagros sobre una estructura que ha perdido su eje.

​"Porque cuidar el envoltorio es honrar nuestra historia, pero entender su lenguaje es sanar el origen: la piel, al final del día, no es más que el reflejo del alma."


Asesoramiento Brindado por Profesional Angela Gabriele

Dermatocosmiatra/Auxiliar de Cirugia Plástica UBA/Osteópata




viernes, 24 de octubre de 2025

El Rostro como Centro de Bienestar: Desmitificando el Cuidado de la Piel Más Allá de la Estética



I. Introducción: Redefiniendo la "Belleza"

​En el discurso popular, el cuidado de la piel del rostro a menudo se reduce a una única meta: la belleza estética o la lucha contra el paso del tiempo. Se nos bombardea con mensajes que nos hacen creer que aplicar la crema correcta o el suero más caro es el único camino hacia una piel radiante.

​Sin embargo, en el Centro de Bienestar Ángela Gabriele, trabajamos bajo una premisa fundamental: el cuidado del rostro es, ante todo, un acto de salud; es un chequeo constante de cómo se encuentra nuestro complejo Psicobioestructural (Sistema Nervioso, Bioquímico y Estructural).

​La piel del rostro es la zona más expuesta, más fina y, por ende, la primera alarma de que algo interno está pidiendo atención. Si queremos resultados duraderos, debemos cambiar la mentalidad de "belleza superficial" a "vitalidad celular".

II. El Rostro como Mapa de las Alarmas Internas

​Tal como señalamos en nuestra nota sobre la Cosmetología Emocional, la piel es un espejo. Pero este espejo no solo refleja nuestras emociones; también refleja el rendimiento de nuestros órganos. Cuando en el gabinete vemos ciertas condiciones crónicas, inmediatamente sabemos que la respuesta se encuentra en el interior.

​Aquí desmitificamos algunas creencias comunes:

  • Mito de las Ojeras: Se cree que las ojeras oscuras son solo el resultado de una mala noche.
    • Realidad Holística: En muchos casos, las ojeras persistentes son una manifestación de congestión o mal funcionamiento hepático. Si el "laboratorio" del hígado está sobrecargado procesando toxinas o una mala alimentación, esa sobrecarga se puede reflejar en la delicada zona periorbital, independientemente de las horas de sueño.
  • Mito de la Rosácea y el Acné Adulto: Se atribuyen solo a la sensibilidad o a las hormonas.
    • Realidad Holística: Existe una conexión comprobada entre el desequilibrio intestinal (flora, permeabilidad) y la inflamación de la piel del rostro (rosácea). De igual manera, el acné persistente puede estar alertando sobre desequilibrios hormonales o una excesiva carga tóxica que el cuerpo intenta eliminar por la piel.
  • Mito de la Piel Seca Crónica: Se intenta resolver únicamente con cremas hidratantes.
    • Realidad Holística: Una piel excesivamente fina, seca y deshidratada puede ser una alerta de desequilibrios metabólicos (como la diabetes, donde la piel se vuelve más vulnerable) o de una nutrición interna insuficiente.

III. El Cuidado Facial como Terapia de Salud y Conexión Emocional

​Cuando abordamos el cuidado del rostro desde el enfoque de la salud, los tratamientos adquieren un valor terapéutico incalculable:

  1. Interrupción del Ciclo de Estrés: El Sistema Nervioso Central (SNC) es el director de orquesta. El estrés constante genera tensión muscular en el rostro (fruncir el ceño, apretar la mandíbula) y activa hormonas que afectan la salud del colágeno. Un buen masaje facial profesional no solo relaja estos músculos; envía una señal directa al SNC de que es seguro relajarse, ayudando a interrumpir ese ciclo perjudicial.
  2. Activación Linfática Local: El drenaje facial y las técnicas adecuadas facilitan la limpieza celular en la zona. Esto ayuda a eliminar toxinas y reduce la inflamación, permitiendo que la piel respire y se nutra mejor.
  3. Foco en la Función Barrera: Nuestro objetivo no es solo la belleza; es restaurar la función barrera de la piel para protegerla de agresores externos y evitar la pérdida de agua, fortaleciendo el órgano como un todo.

IV. La Ética Profesional: Más Allá de las Etiquetas

​En el gabinete, muchas veces vemos la frustración de pacientes que han invertido en infinidad de productos sin ver resultados. La razón es simple, y es un pilar de nuestra ética profesional:

"NO hay producto cosmético, por más costoso que sea, que pueda revertir un desequilibrio interno crónico o una mala nutrición."


​Si el hígado o el intestino están trabajando mal, si la carga emocional es excesiva o si se consume tabaco (el cual reduce el oxígeno y satura el sistema), la piel seguirá manifestando el problema. Nuestro rol es ir más allá de la etiqueta del producto, diagnosticando las causas profundas y guiando al paciente hacia el bienestar integral.

V. Conclusión: Invierte en Vitalidad, no en Apariencia

​Si tu rostro te está "hablando" a través de manchas, sequedad extrema, excesiva grasitud o enrojecimiento que no cesa, no lo silencies con soluciones superficiales.

​Te invitamos a redefinir tu rutina: el cuidado de la piel es un momento para reconectar con tu cuerpo y tus órganos internos. Es una inversión en salud celular y en el equilibrio de tu ser.

¡Te esperamos en el Centro de Bienestar Ángela Gabriele para un diagnóstico holístico que te enseñará a escuchar y nutrir a tu rostro desde adentro!

Asesoramiento brindado por Profesional Angela Gabriele 

Dermatocosmiatra - Auxiliar de Cirugía Plástica y Técnicas mini invasivas- Osteópata

lunes, 27 de enero de 2025

Sol y Protección

 










Recomendaciones sobre protección solar


En muchos países próximos al ecuador, el índice UV puede llegar al valor 20 durante el verano. En Europa, el índice no acostumbra a superar el 8, aunque en las playas acostumbra a ser más alto.

¿Qué es el FPS (Factor de Protección Solar)?

Este es un elemento que se asocia indefectiblemente con los productos de cosmética solar y que a menudo no se interpreta correctamente.

Físicamente el FPS es un número que indica cuál es el múltiplo de tiempo al que se puede exponer la piel protegida para conseguir el mismo efecto eritematoso que se obtendría si no se hubiese aplicado ninguna protección. De esta manera se evita el eritema, en comparación con el mismo tiempo de exposición pero sin la protección del filtro solar.

Por ejemplo: si una persona puede exponerse al sol el primer día 10 minutos sin tener enrojecimiento ni quemaduras, un FPS 15 utilizado adecuadamente la protegerá del sol durante 150 minutos (10x15), aunque no es tan correlativo.

Este factor se calcula dividiendo la dosis eritematógena mínima (DEM) con la aplicación del filtro solar, entre la DEM sin filtro solar.


CÁLCULO DEL FPS

El FPS es pues un índice que nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el FPS, más alta es la protección de los rayos solares. Si una persona es capaz de estar 20 minutos expuesta al sol sin quemarse, la elección de un fotoprotector 8 le supondrá una protección 8 veces superior.

La fórmula del cálculo es: DEM zona protegida

FPS= ----------------------------------- DEM zona sin protección

TIEMPO DE EXPOSICIÓN SIN RIESGO

FPS (en relación con los filtros UVB) Tiempo de exposición sin riesgo

Consecuencias visibles e invisibles Consecuencias visibles

Después de una exposición solar, las quemaduras son los efectos más evidentes, pero hay otros. Los rayos infrarrojos dan sensación de calor pero no queman.

Los rayos UVA ocasionan el fenómeno de la pigmentación inmediata. Horas más tarde, los rayos

UVB causan un eritema actínico. Días más tarde, la capa córnea se agranda y la pigmentación melanítica se intensifica.

Personas que han abusado del sol pueden experimentar, con el tiempo, manchas en la piel, arrugas y cataratas, y a la larga cáncer cutáneo o tumoraciones superficiales.

Consecuencias invisibles

A largo plazo, los rayos UVB son absorbidos por el ADN y causan alteraciones en el genoma . Los rayos UVA también se absorben y se transforman en radicales libres, que alteran el material genético y saturan los sistemas defensivos de la piel. Por tanto, cuando las exposiciones solares son excesivas y los protectores están desbordados, las células anormales proliferan con tendencia a formar carcinomas o melanoma .

Según estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cada año se producen en todo el mundo más de 2 millones de cánceres de piel distintos del melanoma y 200.000 melanomas malignos.


LAS PERSONAS DE PIEL CLARA TIENEN MÁS RIESGO DE SUFRIR CÁNCER DE PIEL POR

LA AUSENCIA RELATIVA DE PIGMENTACIÓN
. Según distintos estudios clínicos, utilizar un fotoprotector 15 durante los primeros 18 años de vida puede reducir hasta un 78% el riesgo de cáncer cutáneo.

Efectos secundarios del sol

Desde que nacemos, todos tenemos una capacidad de adaptación al sol. Éste es nuestro fototipo. Cuanto más pequeña sea esta capacidad (tienen menos las personas de piel clara, o las personas pelirojas), más reducida será la capacidad de resistir el sol.

Por tanto, la respuesta a una misma radiación será diferente según el individuo que la reciba.

La luz UV emitida por las lámparas UVA causa quemaduras y envejecimiento prematuro y potencia el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.

El deseo de conseguir un bronceado rápido y las exposiciones a este tipo de sistemas de bronceado, potencian los efectos negativos de los rayos UVA.

Por todo ello, hay que evitar el uso de cabinas solares salvo que sea por prescripción médica , ya que hay enfermedades cutáneas como la psoriasis para las cuales la radiación UV puede servir de tratamiento. Aun así habrá que exigir un equipo de radiación y un personal altamente cualificado.

Las radiaciones solares

El sol emite una sucesión de partículas energéticas: los fotones. El fotón, en su vibración y desplazamiento, crea una onda. La longitud de onda es la distancia que separa dos máximos y su unidad es el nanómetro = 1/1.000.000.000 m.
La luz solar se descompone en diversas longitudes de onda, de las cuales tres llegan al planeta Tierra.

La energía de estas radiaciones es inversamente proporcional a su longitud de onda. Es decir: cuanto más corta es esta longitud más energía tiene.


Protección de la piel ante la exposición al sol

Siempre que se esté expuesto al sol debe de protegerse la piel expuesta de las radiaciones, bien mediante el uso de prendas de vestir (preferiblemente de color claro y de fibra natural) y el uso de sombreros o gorras y, en las zonas de piel expuestas, mediante la utilización de cremas de protección solar.

Las cremas de protección solar contienen sustancias que actúan como filtros solares, reduciendo la cantidad de rayos que penetran en la piel, evitando las quemaduras y los cambios degenerativos de la piel, si se utilizan adecuadamente.

Según cómo actúen los filtros pueden ser físicos o químicos.

Filtros físicos: son sustancias impermeables a la radiación solar, que crean una pantalla en las zonas donde se ha aplicado y refleja la luz. Impiden el paso de los tres tipos de radiaciones: rayos ultravioleta, visibles e infrarrojos. Los más utilizados son: el óxido de zinc, el dióxido de titanio y la mica.

Filtros químicos: absorben la radiación solar ultravioleta. Algunos de los utilizados son el

PABA (ácido para-amino benzoico), el ácido cinámico, el ácido sulfónico, el alcanfor, la benzofenona y el dibenzoilmetano.

Nuevos Filtros: Más eficaces Uvinul T 150, Uvinul MC 80, Tinosorb S

El FPS nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el FPS, más alta es la protección de los rayos solares.

Clasificación de los FPS:

Bajo 2-4-6
 Medio 8-10-20 
Alto 30
 Muy alto 40-50 Ultra 50+

Recomendaciones para la correcta aplicación de los protectores solares;

Algo que no enseñan en la publicidades de los mismos, es su correcta colocación
estos deben ser aplicados por contactación, sin masajeo o excesivas fricciones, ya que al masajearlos, les quitamos protección.
Que significa esto? si realizo un fuerte masaje con el FPS como si fuera una crema, lo que vamos a conseguir es restarle protección al mismo, y asi convertimos a un factor 30 en 20 y dependiendo del fototipo cutáneo, luego se ocasionan las quemaduras solares.
Tambien es inmportante saber que si transpiramos o nos bañamos, luego debemos colocarnos nuevamente, lo mismo si han pasado más de dos horas de su colocación.

No olvides estos consejos a la hora de su aplicación.

Brindó este Asesoramiento Profesional Angela Gabriele-Dermatocosmiatra








El movimiento es vida: ¿Por qué somos mucho más que nuestra columna?

 A menudo pensamos que el sedentarismo es solo un problema de "espalda rígida" o músculos tensos. Como profesional de la salud, mi...